La evolución socioeconómica de
Venezuela solo puede ser comprendida aclarando su particular forma de generar y
distribuir riqueza y su inserción en el sistema internacional. Numerosos estudios la han caracterizado como un tipo especial de desarrollo, basado
en una renta inyectada desde el exterior. La forma económica adoptada se ha
denominado capitalismo rentístico o,
para abreviar, "rentismo". Se entiende por capitalismo rentístico un sistema
capitalista, fundamentado en la propiedad privada de los medios de
producción y la iniciativa privada en la economía, y
regulado por el mercado, pero que funciona debido a ingresos rentísticos que recibe desde
el exterior, no generados por su propia
actividad productiva interna.
Se han dado muchos casos históricos de procesos rentísticos de mayor o
menor intensidad o duración. Los ingresos pueden provenir de ayudas financieras
internacionales, pago de deudas de guerra, o, como en el caso de Venezuela, de
la producción y exportación de un bien ligado al territorio nacional o
regional. Este bien proporciona ingresos extraordinarios, muy por encima de la
ganancia media en otras empresas nacionales o internacionales en otros
sectores. Estos ingresos pueden ser recibidos fundamentalmente por individuos
privados o por el gobierno, o bien repartirse entre ambos. El gobierno, cuando
lo recibe, distribuye estos ingresos extraordinarios en diversas formas de
gasto público y, a través de ese gasto, funciona la economía capitalista, que
es productiva pero dependiente de esa renta para poder funcionar. En este trabajo, se llamará "distribucionismo" a tal sistema de
reparto de la renta. La idea de renta como transferencia unilateral se halla en
Marx (1867) y la de renta petrolera no
es un aspecto nuevo y no es única
de Venezuela. La diferencia radica en sus magnitudes relativas con respecto al aparato productivo interno y en el
distribucionismo. En un sistema democrático, cuando una gran parte de esa renta
es recibida por el gobierno, es frecuente utilizar ese reparto para captar
apoyo político. Es decir el distribucionismo está asociado al clientelismo.
La distribución toma formas directas (transferencias, subvenciones,
compra de bienes, contrato de obras públicas) e indirectas (servicios públicos de
bajo costo, bajos impuestos, sobrevaluación de la moneda, etc.). La
distribución puede ser realizada por distintos tipos de gobierno y en diversas
formas y esto tiene diversas consecuencias económicas, sociales y políticas.
Por otra parte, tal distribución o, más exactamente, su efecto sobre la
riqueza, es desigual, favoreciendo a ciertos grupos. Esta desigualdad hace
posible la inversión privada y se amplifica por la actividad privada misma, apoyada
por la renta.
En las entradas siguientes se discute la aplicación de estas ideas al sistema
económico y social de Venezuela. Primero, se presentan
las características principales del rentismo en Venezuela durante el período de
su instalación, 1915-1935, y el período de consolidación, 1936-1958.
Luego, se analiza el período 1958-1981, en el cual la economía rentística y
distribucionista tuvo su auge. En particular, se presentan las
macro-características del distribucionismo partidista centralizado (basado en
la dirección de unos pocos partidos políticos) y se analizan los eventos
principales de este período en relación con este tipo de política; después, se dan más detalles sobre los aspectos económicos, políticos, sociales
de este tipo de distribucionismo, sus consecuencias negativas y positivas, incluyendo los cambios que
genera en las formas de pensar y actuar. La entrada siguiente describe la crisis del
sistema rentista producida por la caída del ingreso petrolero y la última entrada de este ensayo discute posibles
salidas de la crisis.