d. El distribucionismo estatal-militar centralizado (1948 - 1958)
El gobierno militar que se instala en 1948, aparte de renunciar a la política de "no más concesiones" y
reprimir a los militantes de Acción Democrática (y después a los comunistas), prosigue la política
de alto gasto público, en especial de obras de infraestructura, salud,
urbanismo y vivienda. Se planean y comienzan
empresas estatales en turismo, petroquímica y siderúrgica, dando comienzo a
la acción en gran escala del estado como productor de bienes y servicios. La
inversión pública bruta pasa de 275.5 millones de dólares (US $) en 1950 a 607.7 millones en
1957. Esto activa la economía privada, en donde la inversión crece en el mismo
período de 1.568 millones de $ a 2.305 millones. La oposición, desde el exilio y
la clandestinidad, critica el exclusivismo de la cúpula militar y sus allegados
en el uso de la renta petrolera, aumentada por nuevas concesiones a las
empresas extranjeras, y denuncia la
corrupción y el despilfarro. En 1950 se establece el Ministerio de Minas e
Hidrocarburos para controlar a las empresas petroleras. El exclusivismo de la dictadura militar crea, además de la oposición
política, el descontento de empresarios no allegados al gobierno y de sectores
de la población resentidos por la represión militar y policial. Cuando el
descontento llega al ejército, el gobierno es derribado por un alzamiento
militar con amplio apoyo popular (1958).
La convocatoria a elecciones da inicio al período democrático. Acción Democrática gana las elecciones en diciembre de 1.958. Rómulo Betancourt, líder del golpe de 1.945, asume la presidencia de la República.

